
Luego de haber trabajado la evaluación Sumativa y Formativa, la evaluación entre pares se vuelve un gran desafío. Nuestro sistema educativo no la fomenta, en general la repliega a espacios de aula o momentos puntuales en el caso que exista o directamente la anula.
Genera temores, no estamos acostumbrados a que los otros nos orienten, nos critiquen en el buen sentido, miren nuestras producciones con "ojos de niño" como decía Tonucci en su viñeta..
Los alumnos la valoraron como un espacio de expresión de lo que "ellos ven", de "decirle al otro", en el marco del respeto y la valoración de la dedicación que cada uno utilizó..."ojos de niños", quizás eso sirva para repensar la evaluación en el cabal de sus sentidos...quizás lo que queda sin responder, es qué pensamos nosotros los docentes de la misma...